lunes, 2 de mayo de 2011

Mi condena

Eres tan indiferente, yo hago lo que puedo por traerte y solo me ignoras;
miro aquellas hojas y no entiendo por qué te has ido.

Me empeño, sufro y te imploro más solo obtengo tu mirada altanera,
intento rescatarte de ti mismo; te pienso por horas, no logro mi objetivo.

¿Aún estas aquí? ¿Seguiras a mi lado? tan solo déjame utilizarte por ultima vez.

¡Maldita sea, ya sé lo que es!
Mis palabras no midieron cosecuencias y ahora el ha cumplido.
Te han quitado de mi ser, mis manos no volveran a ser las mismas, mi talento lo han apagado y ahora yo pagaré mi condena.

No hay comentarios:

Publicar un comentario