en los días cuando reíamos e íbamos con prisa a despedirnos,
en las noches que ya no estarán y en las que sonreía recordándote,
en ese anhelo desmesurado por tu compañía y en mi timidez al tenerte cerca.
pienso en tu extraña lengua, esa que tanto quería; cuando miraba tus ojos por descuido y quería repetirlo; pienso en tus palabras de ánimo... Ahora estoy a punto de llorar, qué mal está mi alma, muere intoxicada de veneno, mis entrañas se roen por mi bilis, esa que produzco por odiarme.
Sufro por esto que he hecho, pero de verdad te quiero y lo repito, no mereces a un ser tan despreciable como yo.
PIENSO QUE EL SER QUE VE, OYE, SIENTE Y AMA TIENE EL VALOR DE ENFRENTAR LOS DOLORES Y EL IMPLACABLE RIESGO DE SUFRIR.
ResponderEliminarSIEMPRE E TENIDO EN CUENTA QUE EL QUE QUIERE ALGO DE VERDAD TIENE LA FUERZA DE SOPORTAR CUALQUIER DOLOR.
ES MEJOR LUCHAR Y PERDER QUE GANAR SIN A VER LUCHADO.
ASÍ ES COMO SE VALORAN LAS COSAS, SUFRIENDO Y EL SUFRIR NO ES MAL NI BUENO O ES BUENO Y MALO PERO NUNCA VA SER SOMETEDOR NI MUCHO MENOS MORTAL.